FICHA C12
SOBRE LOS LIBROS DE TEXTO DE HISTORIA
El autor
Alvaro García Meseguer describe un defecto lingüís- tico que denomina "salto
semántico" y que consiste en iniciar un discurso referido a personas
utilizando un término de género gramatical masculino, en sentido amplio,
abarcando a mujeres y varones y, más adelante, en el mismo contexto, utilizar
expresiones que ponen en evidencia que el autor se refería exclusivamente a
los varones. "Este salto semántico -dice García Meseguer- constituye uno de
los mecanismos más sutiles de discriminación sexual, al reforzar en nuestro
subconsciente la injusta y tradicional identificación entre los conceptos
varón y persona". Uno de los ejemplos citados por dicho autor está,
precisamente, relacionado con la historia: "Los antiguos egipcios habitaban en
el valle del Nilo. Sus mujeres solían...". El masculino "egipcios" parece, en
la primera frase, que engloba los dos sexos, pero inmediatamente nos damos
cuenta de que no es así. "El lector -prosigue García Meseguer-, a primera
vista, no nota nada raro. Se fomenta así en su subconsciente el fenómeno de
identificación de la parte con el todo, el varón con la persona; como secuela
se produce una ocultación de la mujer".
Los libros de texto de Historia,
son especialistas en saltos semánticos. Los dominan a la perfección. Veamos
algunos ejemplos:
"Asiria era un territorio montañoso en el alto valle
del Tigris; sus habitantes, hábiles cazadores y guerreros, constituyeron un
poderoso ejército...".
Cuando habla de los habitantes de Asiria una
cree que lo está haciendo de hombres y mujeres, pero a renglón seguido se da
cuenta de que el texto admite tres interpretaciones: o bien los habitantes de
Asiria eran todos del sexo masculino -y en algun lugar deberian explicarnos
como lo hacían para reproducirse- o bien todos los habitantes -mujeres y
hombres- no hacían otra cosa que cazar y guerrear o bien el autor del texto
priva a la mujer de historia e imagina y escribe una historia sin mujeres.Algo
parecido ocurre en el siglo X en Castilla, en donde:
"Sus pobladores
son hombres que han bajado de las mon- tañas vascas y cantábricas. Viven de la
guerra y el pastoreo".
Este pueblo además de ser unisexuado (compuesto
de pastores y guerreros) conseguía una extraña fuente de alimentación: La
guerra. Lo que no aclara es si masticaban el cuero o chupaban el hierro
apresado a sus contrincantes. Pero, ¿quién va a preocuparse de estas minucias?
Lo que si queda claro, en todos los casos, es que identifican cualquier
colectivo humano del que hablan, con un colectivo masculino y no contentos con
eso, identifican con gran frecuencia, un pueblo con su ejército:
"Los
más importantes pueblos germanos, visigodos y ostrogodos, junto con los
francos, vencerán a Atila cerca de Orleans".
O bien:
"Los
cartagineses conquistan la Peninsula, de Gibraltar al Ebro...".
Hay
centenares de ejemplos de esta clase. Los pueblos germanos, visigodos,
ostrogodos, cartagineses, etc., etc., se vuelven puro ejército en estos
libros. Si al menos se tomaran la molestia de escribir "los ejércitos
germanos", "los ejercitos romanos", etc., dejarían un resquicio a los jóvenes
lectores para suponer que además de por soldados, los citados pueblos estaban
compuestos también por pacíficos ciudadanos/as de niñas y niños, etc. Por el
contrario, se le hace creer, de mil maneras, que todo ciudadano estaba
obligado a hacer la guerra:
"Pasado el tiempo, las ciudades iban
independizándose del poder del príncipe, obispo o abad: quedaban exentas de
muchos tributos así como del servicio militar".
Toda la ciudad, antes
de esta exención, debía,según esto, realizar el servicio militar, al parecer
sin distinción de edad, sexo ni condición. Pero no siempre aguerridos soldados
llenaban a tope las ciudades y los pueblos. Había también intervalos de paz,
aprovechando los cuales se habla de la organización de las ciudades, de la
forma de vida, de las costumbres, de las leyes y de la cultura. Veamos algunos
ejemplos:
"La característica fundamental de la cultura griega es el
concepto de la libertad del hombre".
Al leer esta frase prometedora, a
una se le antoja que cuando habla de "libertad del hombre" se está refiriendo
a la mujer y al hombre. A continuación empieza una a sospechar que no puede
ser verdad tanta belleza, cuando lee:
"Los ciudadanos eran los dueños
de las tierras y todos tenían los mismos derechos, sin diferencias de pobres y
ricos".
Pero a renglón seguido no le queda ya la más mínima duda de que
no solo el género masculino usado en el texto se refiere exclusivamente a los
varones sino que, además, excluye totalmente a las mujeres, como si no
existieran. Así podemos leer:
"La democracia partía de la base de que
los ciudadanos de Atenas debían gobernarse a sí mismos y, por tanto, tenian
todos derecho al voto y a ser elegidos para los cargos del
gobierno".
El texto no menciona en ningun momento que las mujeres
atenienses no tenían -al igual que los esclavos- derecho a votar ni a
participar en ningún cargo del gobierno. La palabra "todos" se refiere, pues,
exclusivamente a aquellos individuos de sexo masculino que tenían la calidad
de ciudadanos atenienses, con lo cual no nos queda la menor duda de que el
libro en cuestión cada vez que habla de "hombre" se está refiriendo a "varón"
y que a la mujer ni tan siquiera se toma la molestia de mencionarla aunque sea
para decir que no poseía ninguno de los derechos que atribuye a "todos" los
atenienses. El desprecio total a la mujer, es, pues, la característica del
texto, que se pretende educativo.
Montserrat Moreno
Cómo se
enseña a ser niña: el sexismo en la escuela
Icaria, Barcelona 1986,
pags. 44-47
1. Busca algún ejemplo similar a los señalados por Alvaro García
Meseguer en tus libros de historia.
2. Intenta corregir el redactado de las
frases citadas de tal manera que la mujer esté presente o de forma que quede
claro a quién se refiere el párrafo.
3. Envía las correcciones a las
editoriales para que se las hagan llegar a los
autores.